lunes, 12 de diciembre de 2011

La fiesta del 12 de diciembre



La fiesta que actualmente se hace en México el 12 de diciembre en honor a la Virgen de Guadalupe, era antes de la conquista el día en que se celebraba aTonantzin. La palabra Tonantzin sirve como un ejemplo sencillo y muy bonito de cómo funciona el náhuatl. Tonantzin está compuesta por:

To = nuestra

Nantli = madre

Tzin = es un sufijo que tiene dos funciones, es un diminutivo (como “ito” o “ita” en el español) y además, culturalmente indica respeto - similar, por así decirlo a “Don” o “Doña”.

Entonces: To + nantli + tzin = ToNanTzin.

Tonantzin significa, entonces, nuestra madre. Y nuestra madre es la Tierra.

La fiesta que actualmente se hace en México el 12 de diciembre en honor a la Virgen de Guadalupe, era antes de la conquista el día en que se celebraba a la tierra.

* El grabado que acompaña el texto es, por supuesto, de José Guadalupe Posada

jueves, 29 de septiembre de 2011

Y a todo esto, ¿qué significa la palabra México?

Y a todo esto, ¿qué significa la palabra México?

El significado de la palabra México es algo muy debatido y hasta ahora nadie ha logrado ponerle punto final al asunto. El trabajo más exhaustivo, documentado y profundo lo hizo Gutierre Tibón en un libro que se llama Historia del nombre y de la fundación de México donde, en casi 900 páginas, aborda prácticamente todas las teorías que hay al respecto.

El libro de Gutierre Tibón es tan bueno y tiene teorías tan interesantes y teorías tan disparatadas, que voy a dedicar varias partidas a él, pero en esta primera partida sobre el nombre del país introduzco las tres corrientes más difundidas que hay: la corriente que podríamos llamar histórica (la teoría de que la palabra México viene de Mexitli, que es otro nombre de Huitzilopochtli), la corriente poético-lingüística (que la relaciona con metztli, la luna) y la teoría cosmogónica (que la relaciona con el maguey). En esta partida las presento a grandes rasgos y en otras pondré argumentos a favor y en contra de cada una.

1) La teoría de Mexitli.
A esta podría llamársele la teoría favorita de los historiadores. Algunos -y por nombrar tan solo unos cuantos- de sus postulantes son Manuel Orozco y Berra, Francisco Javier Clavijero y Fernando de Alva Ixtlilxóchitl, quien fue descendiente directo de Nezahualcoyotl, Nezahualpilli y Cacama, es decir, de la familia gobernante de Texcoco.

Mexitli es un personaje entre mítico e histórico que habría guiado a los mexica durante su peregrinación después de abandonar Aztlán hasta el momento en que eventualmente fundaron México-Tenochtitlán. Mexitli es también, de acuerdo a las crónicas, otro de los nombres de Huitzilopochtli, por lo tanto no parece difícil que en un origen la ciudad recién fundada hubiera sido dedicada a él y que el pueblo que la habitara decidiera llamarse a sí mismo el pueblo de Mexitli. Lingüísticamente se explica así:Mexitli + co (que es el sufijo que significa lugar) armarían Méxi+co, que significaría “La tierra de Mexitli”.

2) La teoría de la luna.
La teoría de la luna relaciona el significado de la palabra México con la palabra metztli, que significa luna y de esta teoría, a grandes rasgos, existen dos variantes. La primera la propuso Antonio del Rincón (1556-1601) quien fuera el primer americano (nacido en Texcoco) en hacer un manual gramático sobre el náhuatl. Antonio del Rincón era descendiente de la familia gobernante de Texcoco y por esa razón mucha gente argumenta que su versión debe ser cierta, si conocía el náhuatl (y la cultura) de primerísima mano. Esto es muy cierto, sí, pero no hay que olvidar que otro hombre de la misma familia y la misma época (Ixtlilxóchitl) está entre los que defienden la teoría de Mexitli. En todo caso, la teoría de Antonio del Rincón es que México viene de metztli, luna, xictli, centro (u ombligo) y co, lugar. México sería entonces “El lugar en el ombligo (o el centro) de la luna”.

Esta versión es actualmente la más difundida y esto se debe a que durante el auge nacionalista del siglo XX a algunos intelectuales de la época les vino como anillo al dedo que el nombre del país fuera tan poético y se dedicaron a propagarlo a diestra y a siniestra.

La otra variante de la teoría de la luna está más relacionada con la laguna del valle de México. Uno de los cronistas más antiguos (de finales del siglo XVI), Cristóbal del Castillo, al referirse al lugar donde los mexicas fundaron México Tenochtitlan lo describe como “anepantla in metçtli apan”, es decir, “en medio del agua, en el lago de la luna”. Otros autores, como Alfonso Caso, aseguran que los mexicas bautizaron a la laguna del valle de México como Metztliapan (Metztli, ‘luna’ + apan ‘en el agua de’, es decir, el nombre de la laguna sería “el lago de la luna”) por la nostalgia de una laguna parecida que habría en Aztlán y que de ahí derivó el nombre de la ciudad, primero, y del pueblo después.

3) La teoría del maguey.
La teoría (o las teorías) del maguey parten de un origen parecido al de las teorías de la luna: la posibilidad lingüística (real) de que México sea la unión de metl, maguey, xictli, ombligo y co, lugar. México entonces sería “El lugar en el centro del maguey” y, para muchos, es mucho más fácil ver al maguey como metáfora del valle de México (en cortito) o del universo (a la larga). Esta teoría agarra peso con el hecho de que en varias partes de la mitología nahua el maguey aparece como un elemento fundacional y es defendida por notables mexicanistas (Alfredo Chavero, Ángel María Garibay, entre otros) que parecen estar en un punto medio entre los historiadores y los artistas.

En estas tres corrientes se pueden agrupar la mayoría de las interpretaciones del nombre del país, aunque hay algunas, realmente estrafalarias, que escapan a toda clasificación y vale la pena cubrirlas como mera curiosidad. Una de las cosas más rescatables del libro de Gutierre Tibón es que uno de los métodos que usó para tratar de definir qué significaba México en la época prehispánica fue registrar los nombres que usaron las etnias que estuvieron en contacto con los mexicas para referirse a la ciudad. Es decir, cómo le llamaban las distintas etnias en su propio idioma a México-Tenochtitlán. Un enfoque definitivamente interesante porque mostró que en muchos casos la palabra que usaban en cada lugar era una traducción en su propia lengua del vocablo México.



Bibliografía:
1) Toponimia azteca, por Manuel de Olaguíbel, 1898

2) Nombres geográficos de México, Antonio Peñafiel, 1885
3) Estudio arqueológico y geroglífico del Calendario o gran libro astronómico, histórico y cronológico
de los antiguos indios, por Dionisio Abadiano
4) El ombligo de la luna
, Alfonso caso
5)
Migración de los mexicanos al país de Anáhuac, Cristóbal del Castillo
6) Historia del nombre y de la fundación de México, Gutierre Tibón, Fondo de cultura económica,
1975

jueves, 22 de septiembre de 2011

Noticias del imperio - Fernando del Paso.

El autor, Fernando del Paso, invierte diez años para documentarse y escribir este libro, el resultado de su acuciosa investigación permite conocer la historia del fugaz imperio que duró sólo tres años, los enredos de Carlota al lado del emperador Maximiliano en México, las murmuraciones palaciegas, las luchas y traiciones políticas, la bonhomía de la población indígena, y sobre todo, del amor inconmensurable que le profanaba a su esposo, al grado que sesenta años después de que lo fusilaran en el cerro de Las Campanas, dormía con una pequeña muñeca a la que llamaba, Max. Nunca aceptó la muerte del adorado Maximiliano y dentro de los rincones de su mente torcida lo invocaba como si aun viviera.

«¡Mexicanos! Muero por la causa de México. No dejen que nadie pise sus ideales, ni sus derechos más sagrados. Espero que la sangre de este mexicano sea la última que se derrame. ¡¡Viva México!!»

Maximiliano I de México.


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miércoles, 3 de agosto de 2011

"Don Porfirio, la música de su tiempo" Antonio Barberena

En exclusiva para que descarguen este CD que contiene la música del tiempo de Don Porfirio Díaz. Rescate musical de Antonio Barberena, acordeonista clásico.

Soundtack:
CD1:
1.Obertura la primavera
2.Variaciones sobre el tema del jarabe mexicano
3.La Zandunga
Colección de jarabes, sones y cantos populares
4.El Pitayero/ El Riflero
5.El Café
6.Jarabe del Bajio
7.El Butaquito
8.El venado/ El cihuatleco
9.Polka la Azucena
10.Polka Colifichet
11.Redowa Recuerdo de Spa
12.Polka Arlequín
13.Polka la Humanidad
14.Marcha Zaragoza
15.Vals Dios nunca muere
16.La Bananier, chanson negre

CD 2:
1.Polka la Típica
2.Vals Te amaré siempre
3.Polka las Bicicletas
4.Minueto, op. póstumo
5.Marcha Zacatecas
6.Danza criolla
7.Pasodoble Minuto
8.Vals Carmen
9.Polka Carmela
10.Elodia, mazurca de salón
11.Mexican Rag
12.Danza Adiós
15.Canción mixteca


Una probadita de lo que pueden escuchar en el cd:

Antología de Literatura Mexicana del Centenario de la Independencia


Estudio Documentado de la Literatura Mexicana durante el primer siglo de Independencia (1800-1821).
Obra compilada bajo la dirección del maestro Justo Sierra, Por Luis G. Urbina Pedro Henréquez Ureña y Nicolás Rangel.

lunes, 1 de agosto de 2011

Los aztecas, disquisiciones sobre un gentilicio


“Azteca era el nombre de sus antiguos dominadores, allá en Aztlán. Mexica iba a ser el nuevo nombre que evoca uno del mismo Huitzilopochtli, conocido también como Mecitli o Mexitli. Siendo esto así, ¿por qué entonces en México se sigue evocando y exaltando a los aztecas?”

Los aztecas, disquisiciones sobre un gentilicio, Miguel León-Portilla

jueves, 28 de julio de 2011

La invención del cielo {Tláloc}

La invención del cielo {Tláloc}



Tláloc deriva de tlalli

que significa tierra
y octli, que significa licor;
“licor de la tierra”

Teotihuacán es el corazón de la vida Mesoamericana. Es el color base del México Indígena. Allí se inventó el cielo. Allí nació Tláloc, maduró como Dios del agua celeste, como el príncipe lluvia que hizo posible la vida agrícola en grandes proporciones.

La hidrología y la domesticación de la tierra, la comprensión del cosmos y una probada fragilidad de los recursos naturales convirtieron al Agua en el recurso natural más preciado en el pasado próximo de nuestra historia.

Teotihuacán exportó a todas las regiones de Mesoamérica el concepto del Agua Divina y su controlador, Tláloc. Sobrevivió a la muerte de su madre Teotihuacán, a la caída de Tula. Cambió su nombre a Chac en la zona maya y se volvió a llamar Tláloc en Tenochtitlán 1300 años después.

Hoy las bondades de Tláloc estan cautivas en tubos que cruzan ciudades o se envuelven en gases tóxicos. El agua de lluvia, la más pura, está olvidada por la gente, ya no es divina, no se respeta. No se venera.

El orden moral que imponía Tláloc como Dios de la Lluvia a los pueblos de Mesoamérica era la conservación. Hoy los órdenes morales del pasado son considerados retrógrados, fantasiosos o simplemente indígenas, en un sentido por demás denigrante.

El licor de la Tierra peligra sin una ordenanza nueva. Chalchiutlicue la consorte de Tláloc, princesa del agua que corre por la tierra fertilizando, está enferma. Y así, todo su linaje.

Toda la estructura conservacionista planteada con rigor desapareció durante 500 años de entender lo divino de otras maneras. Tampoco los libros de texto hicieron justicia y el agua hoy por hoy sale por los tubos y se esconde en coladeras.

El nuevo reino de Tláloc fue invadido por un ejército de fluores y cremas para acabar con nuestras suciedades. Usurpado por acondicionadores y perfumes para diluir nuestros hedores.

El agua de hoy sólo se lleva lo que no necesitamos, y pagamos por ello. Pagamos por el agua sin saber lo que vale.

Tal vez necesitemos nuevos pecados para restablecer la salud del cielo. Tal vez entender a Tláloc como un patrimonio cultural y ecológico de Nuestro pueblo.

Pensemos en el Agua.

martes, 19 de julio de 2011

Hitler y el pulque


Un coleccionista mexicano atesora la única película documental histórica que existe sobre la extracción y consumo del pulque, "la bebida de los dioses", que fue filmada en 1938 por Alemania en tiempos de Adolfo Hitler.Se titula "La producción del pulque en México" y Hitler estaba "interesado en la cualidades casi divinas del pulque", dijo a dpa el propietario del filme, el empresario y coleccionista Javier Gómez Marín.
"Se sabía que el pulque era una bebida asombrosa desde siglos pasados, y para ellos el simple hecho de creer que podía ser una medicina natural les llamó mucho la atención".
El documental de 12 minutos, en blanco y negro, sin sonido, fue hallado en un centro cultural de Berlín y se subastó vía Internet por 70 dólares hace cinco años.
Se filmó en algún lugar del estado mexicano de Hidalgo y muestra las únicas imágenes de época que se conservan sobre la extracción y consumo de la bebida.
El pulque se elabora a partir de la fermentación del aguamiel (jugo) de la planta del maguey y se conoce en México desde antes de la Conquista de los españoles.
"Todos los coleccionistas y especialistas te dicen lo mismo: que no hay imágenes de época del pulque, que nadie las grabó", indicó Gómez Marín.
Según señaló el coleccionista, "los alemanes no andaban sólo en México, andaban por todo el mundo buscando para Hitler la piedra filosofal, el agua de la juventud".
La cinta alemana "no trae el nombre de los directores, ni del fotógrafo, y la gente que aparece son los auténticos tlachiqueros, gente que extrae y produce el pulque, no son actores, y se ve todo el proceso de raspar y sacar el aguamiel, y al final salen los tlachiqueros tomando pulque en un pueblo", relató.
"La producción del pulque en México" ha sido proyectada en dos ocasiones en México, en el VIII Congreso de Contracultura en noviembre y en el primer Congreso del Pulque y el Maguey, en el estado de Hidalgo, estado productor de pulque, en diciembre.
La película fue vista y analizada por especialistas de la escuela de cine de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).
El cine mexicano sobre el pulque es escaso, como su consumo. En 2010 la mexicana Ariadna Chávez filmó un documental, en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución en México. La producción más reciente es "La canción del pulque", documental de Everardo González de 2003.
Una cinta de ficción que incluye al pulque es la visión sobre México del cineasta ruso Sergei Einsenstein en "¡Que viva México!", filmada en parte en una de las haciendas pulqueras del país norteamericano.
Gómez Marín es dueño de la única colección de obras y objetos relacionadas con el pulque que existe en el país. En unos 30 años ha coleccionado más de 2.000 objetos, entre jarras, documentos, lienzos, grabados y otros.

Los Indígenas del Segundo Imperio



En un interesante cuadro pintado al óleo en 1865 por el pintor expedicionario del ejército francés, Jim Adolf C., que representa la visita de una delegación de indios kikapúes a Maximiliano, donde se puede apreciar su política de conciliación con los ciudadanos, la igualdad entre el indígena kikapú, con su persona y la corte, todos colocados al mismo nivel, donde no hay separaciones de espacio, sólo un cuadro de Carlos V, es el que delimita los dos bandos. Otra de las particularidades del cuadro es la presencia de mujeres en una ceremonia oficial, con la emperatriz Carlota y dos de sus damas. Los hombres de la corte aparecen a la derecha vestidos de civil, incluyendo a los militares, a excepción de guardia que está en uniforme de gala de guardia palatina, colocado al extremo izquierda del cuadro. En ese lado se puede ver al jefe kikapú que levanta la mano en señal de estar dirigiendo la palabra a Maximiliano, quien lo escucha atentamente, sin diferencias entre el jefe kikapú y el jefe del imperio mexicano. Maximiliano estaba convencido de que los verdaderos dueños de las tierras mexicanas eran los indígenas, por eso sus decretos eran publicados en náhuatl, para que ellos entendieran el sentido de su gobierno, que fue uno de los principales momentos del indigenismo mexicano, si para Maximiliano los indígenas representaban algo nuevo y exótico, los indios lo veían como un padre. Creó una oficina especializada para atender los asuntos indígenas y fue el primer legislador en México por darle una ley que defendía los derechos de las tierras de indios, llamada ley de los trabajadores del campo. Maximiliano era un hombre que quizás no entendía muy bien el significado de la palabra indio, pero comprendía que tenían un modo de vida ancestral basados en la comunidad y en la colectividad, lo que se contrapone radicalmente con el pensamiento liberal de esa época. Sorprende que sea el emperador Maximiliano, un austriaco, blanco y barbudo, quien se preocupó por defender la forma de vida de los indígenas y no el presidente Benito Juárez, que por ser indio llegó a ser Presidente de la República para dejar de serlo. Juárez quiso que los indios superaran un estado de siglos para convertirse en ciudadanos libres e iguales, en una nación utópica, según la Constitución de 1857. En ese aspecto, quizás Maximiliano tenía razón porque cientos de años después, el problema indígena sigue exactamente igual que como lo encontró Maximiliano.

lunes, 18 de julio de 2011

Nosotros...



“Nosotros nacimos de la noche,
En ella vivimos, moriremos en ella.
Pero la luz será mañana para los más:
Para todos aquellos que hoy lloran la noche,
Para quienes se niega el día,
Para quienes es regalo la muerte,
Para quienes está prohibida la vida.
Para todos, la luz; para todos, todo.
Para nosotros la alegre rebeldía.
Para nosotros nada.

Nuestra lucha es por lad vida,
Y el mal gobierno oferta muerte como futuro.
Nuestra lucha es por la justicia,
Y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.
Nuestra lucha es por la historia,
Y el mal gobierno propone olvido.
Nuestra lucha es por la paz,
Y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.”