En exclusiva para que descarguen este CD que contiene la música del tiempo de Don Porfirio Díaz. Rescate musical de Antonio Barberena, acordeonista clásico.Espacio dedicado a la difusión de la historia de México. Porque un país sin educación y cultura es fácil de gobernar. "Quien controla el pasado controla el futuro. Quien controla el presente controla el pasado" George Orwell.
miércoles, 3 de agosto de 2011
"Don Porfirio, la música de su tiempo" Antonio Barberena
En exclusiva para que descarguen este CD que contiene la música del tiempo de Don Porfirio Díaz. Rescate musical de Antonio Barberena, acordeonista clásico.Antología de Literatura Mexicana del Centenario de la Independencia
lunes, 1 de agosto de 2011
Los aztecas, disquisiciones sobre un gentilicio

“Azteca era el nombre de sus antiguos dominadores, allá en Aztlán. Mexica iba a ser el nuevo nombre que evoca uno del mismo Huitzilopochtli, conocido también como Mecitli o Mexitli. Siendo esto así, ¿por qué entonces en México se sigue evocando y exaltando a los aztecas?”
jueves, 28 de julio de 2011
La invención del cielo {Tláloc}
La invención del cielo {Tláloc}

Tláloc deriva de tlalli
que significa tierra
y octli, que significa licor;
“licor de la tierra”
Teotihuacán es el corazón de la vida Mesoamericana. Es el color base del México Indígena. Allí se inventó el cielo. Allí nació Tláloc, maduró como Dios del agua celeste, como el príncipe lluvia que hizo posible la vida agrícola en grandes proporciones.
La hidrología y la domesticación de la tierra, la comprensión del cosmos y una probada fragilidad de los recursos naturales convirtieron al Agua en el recurso natural más preciado en el pasado próximo de nuestra historia.
Teotihuacán exportó a todas las regiones de Mesoamérica el concepto del Agua Divina y su controlador, Tláloc. Sobrevivió a la muerte de su madre Teotihuacán, a la caída de Tula. Cambió su nombre a Chac en la zona maya y se volvió a llamar Tláloc en Tenochtitlán 1300 años después.
Hoy las bondades de Tláloc estan cautivas en tubos que cruzan ciudades o se envuelven en gases tóxicos. El agua de lluvia, la más pura, está olvidada por la gente, ya no es divina, no se respeta. No se venera.
El orden moral que imponía Tláloc como Dios de la Lluvia a los pueblos de Mesoamérica era la conservación. Hoy los órdenes morales del pasado son considerados retrógrados, fantasiosos o simplemente indígenas, en un sentido por demás denigrante.
El licor de la Tierra peligra sin una ordenanza nueva. Chalchiutlicue la consorte de Tláloc, princesa del agua que corre por la tierra fertilizando, está enferma. Y así, todo su linaje.
Toda la estructura conservacionista planteada con rigor desapareció durante 500 años de entender lo divino de otras maneras. Tampoco los libros de texto hicieron justicia y el agua hoy por hoy sale por los tubos y se esconde en coladeras.
El nuevo reino de Tláloc fue invadido por un ejército de fluores y cremas para acabar con nuestras suciedades. Usurpado por acondicionadores y perfumes para diluir nuestros hedores.
El agua de hoy sólo se lleva lo que no necesitamos, y pagamos por ello. Pagamos por el agua sin saber lo que vale.
Tal vez necesitemos nuevos pecados para restablecer la salud del cielo. Tal vez entender a Tláloc como un patrimonio cultural y ecológico de Nuestro pueblo.
Pensemos en el Agua.
martes, 19 de julio de 2011
Hitler y el pulque

Un coleccionista mexicano atesora la única película documental histórica que existe sobre la extracción y consumo del pulque, "la bebida de los dioses", que fue filmada en 1938 por Alemania en tiempos de Adolfo Hitler.Se titula "La producción del pulque en México" y Hitler estaba "interesado en la cualidades casi divinas del pulque", dijo a dpa el propietario del filme, el empresario y coleccionista Javier Gómez Marín.
Los Indígenas del Segundo Imperio

lunes, 18 de julio de 2011
Nosotros...

“Nosotros nacimos de la noche,
En ella vivimos, moriremos en ella.
Pero la luz será mañana para los más:
Para todos aquellos que hoy lloran la noche,
Para quienes se niega el día,
Para quienes es regalo la muerte,
Para quienes está prohibida la vida.
Para todos, la luz; para todos, todo.
Para nosotros la alegre rebeldía.
Para nosotros nada.
Nuestra lucha es por lad vida,
Y el mal gobierno oferta muerte como futuro.
Nuestra lucha es por la justicia,
Y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.
Nuestra lucha es por la historia,
Y el mal gobierno propone olvido.
Nuestra lucha es por la paz,
Y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.”
viernes, 15 de julio de 2011
La Salvaje Esperanza

Nuestros Salterios

02. Recuerdo (3:49)
03. Tres piedras (2:51)
04. Rosalía (5:26)
05. De Torreón a Lerdo (4:05)
06. María Elena (3:18)
07. Morir por tu amor (4:03)
08. El hidalguense (3:19)
09. Viva mi desgracia (3:56)
10. Cuando escuches este vals (3:27)
11. Dios nunca muere (2:59)
12. Sobre las olas (3:41)
13. Alejandra (3:29)
14. Honor y Gloria (4:36)
15. Las bicicletas (2:58)
El desuso del salterio en México, de acuerdo con Fernando Híjar, se debió a la entronización de la guitarra a partir de la Revolución Mexicana de 1910, el decaimiento popular de los géneros con que se les identificó (vals, polca, mazurka, marcha, etcétera), y la amplia difusión que sustituyeron a estos en el gusto masivo de la gente, a partir de los años veinte, moldeado por la radio y la discografía moderna: el corrido, canción ranchera de mariachi, trova yucateca, bolero romántico.
