jueves, 28 de julio de 2011

La invención del cielo {Tláloc}

La invención del cielo {Tláloc}



Tláloc deriva de tlalli

que significa tierra
y octli, que significa licor;
“licor de la tierra”

Teotihuacán es el corazón de la vida Mesoamericana. Es el color base del México Indígena. Allí se inventó el cielo. Allí nació Tláloc, maduró como Dios del agua celeste, como el príncipe lluvia que hizo posible la vida agrícola en grandes proporciones.

La hidrología y la domesticación de la tierra, la comprensión del cosmos y una probada fragilidad de los recursos naturales convirtieron al Agua en el recurso natural más preciado en el pasado próximo de nuestra historia.

Teotihuacán exportó a todas las regiones de Mesoamérica el concepto del Agua Divina y su controlador, Tláloc. Sobrevivió a la muerte de su madre Teotihuacán, a la caída de Tula. Cambió su nombre a Chac en la zona maya y se volvió a llamar Tláloc en Tenochtitlán 1300 años después.

Hoy las bondades de Tláloc estan cautivas en tubos que cruzan ciudades o se envuelven en gases tóxicos. El agua de lluvia, la más pura, está olvidada por la gente, ya no es divina, no se respeta. No se venera.

El orden moral que imponía Tláloc como Dios de la Lluvia a los pueblos de Mesoamérica era la conservación. Hoy los órdenes morales del pasado son considerados retrógrados, fantasiosos o simplemente indígenas, en un sentido por demás denigrante.

El licor de la Tierra peligra sin una ordenanza nueva. Chalchiutlicue la consorte de Tláloc, princesa del agua que corre por la tierra fertilizando, está enferma. Y así, todo su linaje.

Toda la estructura conservacionista planteada con rigor desapareció durante 500 años de entender lo divino de otras maneras. Tampoco los libros de texto hicieron justicia y el agua hoy por hoy sale por los tubos y se esconde en coladeras.

El nuevo reino de Tláloc fue invadido por un ejército de fluores y cremas para acabar con nuestras suciedades. Usurpado por acondicionadores y perfumes para diluir nuestros hedores.

El agua de hoy sólo se lleva lo que no necesitamos, y pagamos por ello. Pagamos por el agua sin saber lo que vale.

Tal vez necesitemos nuevos pecados para restablecer la salud del cielo. Tal vez entender a Tláloc como un patrimonio cultural y ecológico de Nuestro pueblo.

Pensemos en el Agua.

martes, 19 de julio de 2011

Hitler y el pulque


Un coleccionista mexicano atesora la única película documental histórica que existe sobre la extracción y consumo del pulque, "la bebida de los dioses", que fue filmada en 1938 por Alemania en tiempos de Adolfo Hitler.Se titula "La producción del pulque en México" y Hitler estaba "interesado en la cualidades casi divinas del pulque", dijo a dpa el propietario del filme, el empresario y coleccionista Javier Gómez Marín.
"Se sabía que el pulque era una bebida asombrosa desde siglos pasados, y para ellos el simple hecho de creer que podía ser una medicina natural les llamó mucho la atención".
El documental de 12 minutos, en blanco y negro, sin sonido, fue hallado en un centro cultural de Berlín y se subastó vía Internet por 70 dólares hace cinco años.
Se filmó en algún lugar del estado mexicano de Hidalgo y muestra las únicas imágenes de época que se conservan sobre la extracción y consumo de la bebida.
El pulque se elabora a partir de la fermentación del aguamiel (jugo) de la planta del maguey y se conoce en México desde antes de la Conquista de los españoles.
"Todos los coleccionistas y especialistas te dicen lo mismo: que no hay imágenes de época del pulque, que nadie las grabó", indicó Gómez Marín.
Según señaló el coleccionista, "los alemanes no andaban sólo en México, andaban por todo el mundo buscando para Hitler la piedra filosofal, el agua de la juventud".
La cinta alemana "no trae el nombre de los directores, ni del fotógrafo, y la gente que aparece son los auténticos tlachiqueros, gente que extrae y produce el pulque, no son actores, y se ve todo el proceso de raspar y sacar el aguamiel, y al final salen los tlachiqueros tomando pulque en un pueblo", relató.
"La producción del pulque en México" ha sido proyectada en dos ocasiones en México, en el VIII Congreso de Contracultura en noviembre y en el primer Congreso del Pulque y el Maguey, en el estado de Hidalgo, estado productor de pulque, en diciembre.
La película fue vista y analizada por especialistas de la escuela de cine de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Centro Universitario de Estudios Cinematográficos (CUEC).
El cine mexicano sobre el pulque es escaso, como su consumo. En 2010 la mexicana Ariadna Chávez filmó un documental, en el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución en México. La producción más reciente es "La canción del pulque", documental de Everardo González de 2003.
Una cinta de ficción que incluye al pulque es la visión sobre México del cineasta ruso Sergei Einsenstein en "¡Que viva México!", filmada en parte en una de las haciendas pulqueras del país norteamericano.
Gómez Marín es dueño de la única colección de obras y objetos relacionadas con el pulque que existe en el país. En unos 30 años ha coleccionado más de 2.000 objetos, entre jarras, documentos, lienzos, grabados y otros.

Los Indígenas del Segundo Imperio



En un interesante cuadro pintado al óleo en 1865 por el pintor expedicionario del ejército francés, Jim Adolf C., que representa la visita de una delegación de indios kikapúes a Maximiliano, donde se puede apreciar su política de conciliación con los ciudadanos, la igualdad entre el indígena kikapú, con su persona y la corte, todos colocados al mismo nivel, donde no hay separaciones de espacio, sólo un cuadro de Carlos V, es el que delimita los dos bandos. Otra de las particularidades del cuadro es la presencia de mujeres en una ceremonia oficial, con la emperatriz Carlota y dos de sus damas. Los hombres de la corte aparecen a la derecha vestidos de civil, incluyendo a los militares, a excepción de guardia que está en uniforme de gala de guardia palatina, colocado al extremo izquierda del cuadro. En ese lado se puede ver al jefe kikapú que levanta la mano en señal de estar dirigiendo la palabra a Maximiliano, quien lo escucha atentamente, sin diferencias entre el jefe kikapú y el jefe del imperio mexicano. Maximiliano estaba convencido de que los verdaderos dueños de las tierras mexicanas eran los indígenas, por eso sus decretos eran publicados en náhuatl, para que ellos entendieran el sentido de su gobierno, que fue uno de los principales momentos del indigenismo mexicano, si para Maximiliano los indígenas representaban algo nuevo y exótico, los indios lo veían como un padre. Creó una oficina especializada para atender los asuntos indígenas y fue el primer legislador en México por darle una ley que defendía los derechos de las tierras de indios, llamada ley de los trabajadores del campo. Maximiliano era un hombre que quizás no entendía muy bien el significado de la palabra indio, pero comprendía que tenían un modo de vida ancestral basados en la comunidad y en la colectividad, lo que se contrapone radicalmente con el pensamiento liberal de esa época. Sorprende que sea el emperador Maximiliano, un austriaco, blanco y barbudo, quien se preocupó por defender la forma de vida de los indígenas y no el presidente Benito Juárez, que por ser indio llegó a ser Presidente de la República para dejar de serlo. Juárez quiso que los indios superaran un estado de siglos para convertirse en ciudadanos libres e iguales, en una nación utópica, según la Constitución de 1857. En ese aspecto, quizás Maximiliano tenía razón porque cientos de años después, el problema indígena sigue exactamente igual que como lo encontró Maximiliano.

lunes, 18 de julio de 2011

Nosotros...



“Nosotros nacimos de la noche,
En ella vivimos, moriremos en ella.
Pero la luz será mañana para los más:
Para todos aquellos que hoy lloran la noche,
Para quienes se niega el día,
Para quienes es regalo la muerte,
Para quienes está prohibida la vida.
Para todos, la luz; para todos, todo.
Para nosotros la alegre rebeldía.
Para nosotros nada.

Nuestra lucha es por lad vida,
Y el mal gobierno oferta muerte como futuro.
Nuestra lucha es por la justicia,
Y el mal gobierno se llena de criminales y asesinos.
Nuestra lucha es por la historia,
Y el mal gobierno propone olvido.
Nuestra lucha es por la paz,
Y el mal gobierno anuncia guerra y destrucción.”

viernes, 15 de julio de 2011

La Salvaje Esperanza


Eramos dioses y nos volvieron esclavos.
Eramos hijos del Sol y nos consolaron con medallas de lata.
Eramos poetas y nos pusieron a recitar oraciones pordioseras.
Eramos felices y nos civilizaron.
Quién refrescará la memoria de la tribu.
Quién revivirá nuestros dioses.
Que la salvaje esperanza sea siempre tuya,
querida alma inamansable.

Gonzalo Arango

Curso de náhuatl



“Nin-amox mo-huaxca = Este libro es para ti”
Curso de náhuatl-PDF

Nuestros Salterios



01. La típica (2:57)
02. Recuerdo (3:49)
03. Tres piedras (2:51)
04. Rosalía (5:26)
05. De Torreón a Lerdo (4:05)
06. María Elena (3:18)
07. Morir por tu amor (4:03)
08. El hidalguense (3:19)
09. Viva mi desgracia (3:56)
10. Cuando escuches este vals (3:27)
11. Dios nunca muere (2:59)
12. Sobre las olas (3:41)
13. Alejandra (3:29)
14. Honor y Gloria (4:36)
15. Las bicicletas (2:58)


La mayoría de los músicos mexicanos del siglo XIX y de bien entrado el XX compusieron obras para salterio: Juventino Rosas, Abundio Martínez, Manuel M. Ponce, Enrique Mora (autor del vals Alejandra), Miguel Lerdo de Tejada, Lorenzo Barcelata, Higinio Ruvalcaba, José Herrera, Alfonso Esparza Oteo, Salvador Morlett, Cucho Monge y Roberto Montedónico, entre otros. Algunas de las piezas de Agustín fueron adaptadas para su interpretación con salterio, entre ellas la marcha Silverio Pérez y Farolito.

El desuso del salterio en México, de acuerdo con Fernando Híjar, se debió a la entronización de la guitarra a partir de la Revolución Mexicana de 1910, el decaimiento popular de los géneros con que se les identificó (vals, polca, mazurka, marcha, etcétera), y la amplia difusión que sustituyeron a estos en el gusto masivo de la gente, a partir de los años veinte, moldeado por la radio y la discografía moderna: el corrido, canción ranchera de mariachi, trova yucateca, bolero romántico.

jueves, 14 de julio de 2011

Mexicas y el Vegetarianismo


Antes de la llegada de los Hispanos a Abya Yala las "Americas" y antes de que introducieran el Caballo, La Vaca, Las Gallinas, El Cerdo, Las Ovejas, Las Cabras, Las Ratas y Las Cucarachas a este continente. Nosotros los Pueblos y Naciones Nativo Americanas Indigenas de este continente practicabamos una vida sana, predominantemente una dieta vegetariana.

¿Sabias que más de la mitad de los Ingredientes que usamos en el mundo fueron domesticados por la gente Nican Tlaca osea los habitantes Originales de estas tierras, hoy conocidos como los Indios Americanos?

Así es, más de la mitad de los ingredientes en el mundo eran cosechados y consumidos por todos nosotros, los pueblos autóctonos del "Hemisferio Occidental."

Aquí esta una pequeña lista incompleta de algunos ingredientes comunes que muy probablemente uses a diario.

Acorn - Used to make flour and fertilizers for the plants.
Achiote or annatto seed, seasoning
Acuyo, seasoning
Agarita - berries
Agave nectar
Allspice or pimento, seasoning
Amaranth
American chestnut
Amole - stalks
Aspen - inner bark and sap (both used as sweetener)
Avocado
Barbados cherry or acerola
Beans - Throughout the Americas
Bear grass - stalks
Birch bark
Birch syrup
Blackberries
Blueberries
Box elder - inner bark (used as sweetener)
Cacao
Cactus (various species) - fruits
Canella winterana, or white cinnamon (used as a seasoning before cinnamon)
Cashew
Cassava - Primarily South America
Cattails - rootstocks
Century plant (a.k.a. mescal or agave) - crowns (tuberous base portion) and shoots
Chicle, gum
Chile peppers (including bell peppers)
Cherimoya
Chokecherries
Cholla - fruits
Coca - South and Central America
Cranberries
Culantro, used as a seasoning before cilantro
Currants
Custard-apple
Datil - fruit and flowers
Devil's claw
Dropseed grasses (various varieties) - seeds
Elderberries
Emory oak - acorns
Epazote, seasoning
Goldenberry
Gooseberries
Guarana
Guava
Hackberries
Hawthorne - fruit
Herba luisa
Hueinacaztli or "ear-flower"
Hickory - nuts
Hops
Horsemint
Huazontle
Jicama
Juniper berries
Kaniwa
Kiwacha
Lamb's-quarters - leaves and seeds
Lepacho
Locust - blossoms and pods
Lúcuma
Maca
Maize - Throughout the Americas, probably domesticated in or near Mexico
Mamey
Maple syrup and sugar, used as the primary sweetener and seasoning in Northern America
Mesquite - bean pods, flour/meal
Mint
Mexican anise
Mexican oregano
Mulberries
Nopales
Onions
Palmetto
Papaya
Passionfruit
Paw paw
Peanuts
Pecan - nuts
Pennyroyal - American False variety
Pigweed - seeds
Pine (including western white pine and western yellow pine) - inner bark (used as sweetener) and nuts
Pineapples - South America
Pinyon - nuts
Popcorn flower, herb
Potatoes - North and South America
Prickly pears
Prairie turnips
Pumpkins
Purslane - leaves
Quinoa - South America, Central America, and Eastern North America
Ramps - Wild onion
Raspberries
Rice - imported by Spanish
Sage
Saguaro - fruits and seeds
Salt
Sangre de drago
Sapote
Sassafras
Screwbean - fruit
Sedge - tubers
Sea grape or uva de playa
Shepherd's purse - leaves
Sotol - crowns
Soursop or guanábana
Spanish bayonet - fruit
Spanish lime or mamoncillo
Squash - Throughout the Americas
Stevia
Strawberries
Sumac - berries
Sunflower seeds
Sweet potato - South America
Sweetsop or sugar-apple
Tamarillo
Teaberry or wintergreen
Tobacco
Tomatillo
Tomato
Texas persimmons
Tulip poplar - syrup made from bark
Tule - rootstocks
Tumbleweed[disambiguation needed] - seeds
Tumbo or taxo
Uña de gato
Vanilla
Vetch - pods
White evening primrose - fruit
White walnuts
Wild celery
Wild cherries
Wild grapes - fruit
Wild honey
Wild onion
Wild pea - pods
Wild roses
Wood sorrel leaves
Yacon nectar
Yaupon holly leaves
Yerba buena
Yerba mate
Yucca - blossoms, fruit, and stalks

Carta de Miguel Lerdo de Tejada a Santa Anna


Para inaugurar el blog, transcribiré algunos fragmentos que considero los más importantes de una carta enviada de Miguel Lerdo de Tejada a Santa Anna en Abril de 1853, en dónde expone su inconformidad hacía los males que sufría la sociedad de la época.

Carta de Miguel Lerdo de Tejada a Santa Anna
Abril 1853

1a El malestar profundó que reina en nuestra sociedad a consecuencia de los errores, y de los vicios de que está plagada su organización económica, que sofocando todo movimiento en lo que constituye la riqueza pública, así como todo espíritu de empresa, y manteniendo obstruidos todos los elementos que son indispensables para el libre desarrollo de la industria en todos sus ramos, hace que los hombres dedicados al trabajo, descontentos siempre con lo que existe, favorecen aunque indirectamente todo cambio.
...
3a. La incapacidad, importancia o cobardía de los gobiernos, cuyo persona, sin otra política que la de conservarse tranquilamente en los puestos y creyendo asegurar éstos con sólo halagar a las personas que más cerca los rodean, y con hacer en favor de los más influyentes algunas vergonzosas transacciones, HAN DEJADO SIEMPRE A LA NACIÓN ENTREGADA A SU SUERTE, sin cuidarse satisfacer ninguna de las grandes exigencias, ni siquiera de moralizar la administración pública, por el temor de luchar con las resistencias que en uno y otro camino se les presentan.
...
El ejército, por ejemplo, con el pretexto muy pusilánime de que la fuerza armada es hoy una necesidad en todos los pueblos, quieren un gobierno fuerte que les dedique toda su atención y con ella todas las rentas públicas para sujetar a la sociedad bajo el dominio del sable y seguir siendo los árbitros de sus destinos.
...
El clero desean también un gobierno fuerte que sofoque toda idea de reforma en su clase, para continuar en la holgazana, disfrutando tranquilamente sus abusos y riquezas y compadeciéndose hipócritamente de las desgracias del pueblo, aunque sin hacer jamás el más pequeño sacrificio de su parte para mejorar su situación.
...
Los empleados desean que se conserve el desbarato que existe en la administración pública, para continuar así, unos cumpliendo poco o nada con sus obligaciones y otros malversando las rentas que les están confiadas, sin temor a ser jamás castigados por sus faltas o por sus delitos.
...
Los ricos de México, esos hombres que son sus grandes fortunas pusieran ser útiles a su país tomando una parte activa e ilustrada en la marcha de los negocios públicos, se limitan también, a desear un gobierno que conserve la sociedad en el estado en que hoy se halla, porque en sus mezquinas ideas no conciben ni apetecen otra dicha que la de seguir especulando, unos con la paralización de los giros y la miseria pública y otros con las angustias del tesoro nacional.
...

LA VERDADERA OPINIÓN PÚBLICA, SEÑOR, QUE NO ES OTRA COSA QUE LA EXPRESIÓN DE LAS NECESIDADES DE LA GRAN MAYORÍA DEL PUEBLO, NO PUEDE CONOCERSE SINO ESTUDIANDO CUÁLES SON ESAS NECESIDADES DE LA GRAN MAYORÍA DEL PUEBLO, Y AUNQUE POR DESGRACIA EN MÉXICO LA MAYORÍA DE SUS HABITANTES NO COMPRENDE NI SABE EXPLICAR LOS MALES QUE OPONEN A SU FELICIDAD, TOCA A UN GOBIERNO ILUSTRADO Y JUSTO AVERIGUARLOS PARA APLICARLES SU CONVENIENTE REMEDIO.

Vea Ud., en las cárceles envejecerse a los malhechores, sin recibir el castigo de sus crímenes, mientras que otros se pasean públicamente e ciencia y paciencia de las autoridades encargadas de su aprehensión.

Vea Ud. las rentas de la nación, destinadas en parte para premiar malos servicios o para satisfacer la codicia de avaros e infames especuladores, mientras que su crédito, así en el interior como en el exterior, se halla en [el] más profundo abatimiento.

*Semblanza de Miguel Lerdo de Tejada 1812-1861, México, SHCP, 1981, pp. 16-20